El monstruo marino de Muriwai, que nos sorprendió a todos hace unos días, no es más que un gigantesco pedazo de madera recubierto de miles de percebes vivos, un crustáceo que resulta que se consume como manjar en España, Francia, Portugal y algunos países de América Latina.

La masa que apareció hace unos días en una playa de Nueva Zelanda fue motivo de especulación, ya que la gente no entendía de qué se trataba y por qué había salido del mar.

Sin embargo, al revisar la cobertura del monstruo marino, se descubrió que eran crustáceos adheridos al tronco de madera, que parece llevaba mucho tiempo flotando en el mar.

La mala noticia es que según la Sociedad de Ciencias Marinas de Nueva Zelanda, los crustáceos que forman el monstruo de Muriwai son de la variedad , Lepas anatifera,  la cual todavía no se sabe si es comestible.
Con información de Gizmodo

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